Técnicas

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Técnicas Terapéuticas: Técnicas cognitivas – conductuales, Técnica EMDRS e HIPNOSIS CLINICA.

Terapia Racional Cognitivo Conductual (TREC).

La terapia racional-emotiva-conductual (TREC), parte de la idea que la perturbaciones emocionales están provocadas frecuentemente no por las situaciones ambientales en sí mismas, sino por la interpretación que el paciente hace de las mismas.

Reforzamiento positivo, es una técnica en la cual un comportamiento aumenta su probabilidad de ocurrencia a raíz de un suceso que le sigue y que es valorado positivamente por la persona.

Entrenamiento asertivo, la asertividad es la capacidad de expresar los pensamientos y sentimientos propios sin ansiedad ni agresión y de manera socialmente aceptable.

Reestructuración cognitiva, la reestructuración cognitiva es un procedimiento técnico por el cual las personas aprenden a cambiar algunas maneras de pensar distorsionadas que conducen a malestar emocional y frustración.

Desensibilización sistemática, se trata de una técnica muy utilizada en el tratamiento de los desórdenes de ansiedad, especialmente en las fobias.

Modelado, es una técnica terapéutica en la cual el individuo aprende comportamientos nuevos observando e imitando el comportamiento de otras personas, denominados “modelos”.

Tecnica  EMDR.

Es un abordaje psicoterapéutico innovador validado científicamente, que acelera el tratamiento de un amplio rango de patologías en el trastorno por estrés postraumático, entre otros.

El método descubierto y desarrollado desde 1987 por la Dra. Francine Shapiro, consiste en usar estimulación bilateral en un protocolo especial relacionado con las situaciones traumáticas que desencadena la desensibilización y el consecuente reproceso de las mismas, acompañado de la desaparición de la sintomatología.

Es por excelencia, la técnica terapeútica para poder “liberar” al psiquismo de la persona y a su cerebro, de todo tipo de traumas, tanto pasado como reciente, así como todo tipo de los síntomas que este genera: ansiedad, miedo, angustia, rabia, dolor, insomnio, estrés, todos ellos elementos perturbadores y estresores del psiquismo humano y resultantes, a veces, de años y años de “trauma” con “t” y/o “T”. Ambas, según sea su resolución van a causar gran sufrimiento en el ser humano.

Hipnosis Clínica.

La Hipnosis Clínica o Hipnoterapia se puede definir de varias formas: como un estado alterado de la consciencia, como un estado focalizado de la mente, como un estado de ensoñación… Todos los términos son correctos, pero la persona lo percibe como un estado de relajación profunda y muy agradable.

La primera fase de la terapia consiste en una relajación corporal guiada. Al consciente se le hace creer, mediante técnicas de relajación o distensión progresiva de los grupos musculares, que está en fase de sueño (cuando en realidad no lo está).

La segunda fase consiste en unas visualizaciones guiadas por el terapeuta con el objetivo de focalizar la mente consciente para así introducir la terapia adecuada a su patología. De este modo, el paciente percibe la terapia como suya y empieza a corregir sus distorsiones.

Por este motivo, a la Hipnoterapia se le llama también terapia breve, por la rapidez que se consiguen resultados satisfactorios y duraderos.

Se sabe que con la Hipnoterapia se inhiben ciertas concentraciones neuronales del córtex a la vez que se estimulan otros. Todo esto se ha podido constatar mediante electrocefalogramas.

Ampliación Somatic Experience

Somatic Experience (SE) se fundamenta en una tradición de educación somática, en la psicoterapia corporal, en estudios neurofisiológicos de interconexiones entre cuerpo/cerebro/mente y principalmente la información ofrecida por el comportamiento de los animales en la selva frente a las amenazas de la vida.

Los animales en la selva utilizan recursos innatos para regularizar y neutralizar los altos niveles de activación asociados a las conductas de supervivencia. Ello les permite la recuperación del equilibrio y la vuelta a la normalidad, incluso después de una gran amenaza, descargando la tensión acumulada mediante temblores y sacudidas.

Aunque los seres humanos poseen estos mismos recursos, su uso es con frecuencia reprimido, entre otros, por la parte “racional” de nuestro cerebro, lo que impide la descarga completa de la energía movilizada y se dificulta que el sistema nervioso, y con él todo el cuerpo, vuelva a su equilibrio. Esa energía no liberada, se queda en “modo activación”, de manera que los diversos síntomas del trauma que persisten son consecuencia del intento del cuerpo de “administrar” y contener esta sobrecarga energética.

Los síntomas del trauma no son causados por el evento en sí, sino por la energía activada y no liberada. Aparece así la ansiedad, insomnio, cansancio, alerta excesiva.

SE ofrece una manera segura y gradual de “soltar” dicha energía a través de la toma de conciencia de las sensaciones corporales para ayudar a las personas a recuperarse de los traumas sin revivirlos.

Al dirigir la conciencia al cuerpo, se accede a los propios recursos innatos, lo que permite que la alta activación sea liberada y se consigue una considerable reducción, sino incluso de desaparición completa de los síntomas traumáticos.
La persona recupera vitalidad, presencia, capacidad de estar en el aquí y ahora.

Es especialmente efectivo en el tratamiento del estrés postraumático resultado de situaciones diversas tales como: agresión (física, sexual, verbal, emocional) accidentes de automóvil o de trabajo, trauma de caída, ahogamiento, procedimientos quirúrgicos invasivos (sobre todo con niños inmovilizados), vivencia o testimonio de hechos violentos, efectos del trauma en el desarrollo de la estructura psicológica, inmigración, por el desarraigo social que supone en la mayoría de los casos.